ECHINÁCEA (ANGUSTIFOLIA Y PURPUREA): contienen glucósidos (1%), aceite esencial (1,25%), ácidos grasos esenciales, fitosteroles, alcaloides (0,0065%), betaína (1%), flavonoides, taninos, inulina, pentosanos, azúcares reductores y vitamina C. Es una de las hierbas medicinales más populares en Europa y Estados Unidos. Se considera un vivificante inmune, estimulando macrófagos, linfocitos y células NK y secretando citoquinas (1). Se utiliza generalmente para la prevención y el tratamiento de la infección aguda de las vías respiratorias superiores, reduciendo los síntomas y aportando beneficios con una reducción del 10-40% de los síntomas (1-5).
Las afirmaciones de las propiedades antiinflamatorias de la equinácea descansan tanto en la inhibición teórica como observada de los mecanismos inflamatorios. La inhibición de la hialuronidasa fue una de las primeras propiedades farmacológicas atribuidas a la equinácea. La hialuronidasa hidroliza el ácido hialurónico y la condroitina, permitiendo la penetración de la sustancia fundamental por fluidos que contienen citoquinas proinflamatorias. La inhibición de la última actividad y la formación de colágeno ha sido demostrada en diferentes estudios (6).
Se ha demostrado la eficacia de la equinácea en la prevención y mejora de los efectos de resfriados inducidos por un rinovirus cultivado. Así pues, posee propiedades anti-virales aptas para catarros y otras infecciones del sistema respiratorio, actuando como un antibiótico natural (1,2).
PAU D’ARCO / LAPACHO: tiene un alto contenido en lapachol, un agente antibacteriano natural. También posee propiedades antiinflamatorias, antifúngicas, antiparasitarias y es muy conocido por sus efectos beneficiosos sobre el sistema inmunitario (7). El contenido de las sustancias del Pau d’Arco se excretan a través de la piel, donde forma una barrera natural que inactiva los microorganismos poco después de que entren en contacto con la piel. En las membranas mucosas del tracto gastrointestinal se realiza exactamente igual, por lo que se evita la penetración de parásitos (8). Estudios in vitro muestran una inhibición clara y potente de los radicales libres y sustancias inflamatorias (por ejemplo, leucotrienos) por las sustancias del Pau d’Arco. El extracto de Pau d’Arco puede incluirse entre los antioxidantes más fuertes (9).
SEMILLA DE UVA: contiene una gran cantidad de flavonoides (proantocianidinas). Uno de sus principales beneficios es la gran cantidad de antioxidantes, los cuales protegen el cuerpo de los radicales libres, evitando el envejecimiento y deterioro prematuro de órganos, tejidos y células (10). También tiene un efecto inmunoregulador, mejorando la activación funcional del sistema inmune (11-12).
ASTRÁGALO Y REGALIZ: ambas poseen un efecto enormemente positivo sobre el sistema inmunitario, sobre todo en las células con función T y en la producción de interferón. Las células T contribuyen a la inmunidad celular y defienden el organismo frente a virus, bacterias, hongos y parásitos. La presencia de estas células es particularmente esencial tras terapias contra el cáncer. Gracias a su efecto energético e inmunológico, estas raíces constituyen una defensa frente a enfermedades (infecciosas) y a su vez un restituyente cuando el sistema inmunitario se encuentre debilitado por causa de alguna enfermedad (13,14). Además, la raíz de astrágalo actúa como tónico para la circulación (15).
GINSENG ROJO: con propiedades estimulantes y energéticas, regula la presión sanguínea, disminuyendo al mismo tiempo el porcentaje de colesterina. Estimulante del sistema nervioso central suprime la sensación de fatiga. Activa el intercambio de las proteínas y del ácido nucleico (16,17).
JENGIBRE: contiene zingerona, canfeno, felandreno, cineol, borneol, citral y gingerol. Tiene propiedades inmunomoduladoras, antiinflamatorias, reduce la glucosa y los lípidos en sangre, antiespasmódicas, relaja y suaviza las vías respiratorias y el tracto gastrointestinal (18-20).
UÑA DE GATO: contiene alcaloides y esteroides. Pertenece a la familia de las rubiáceas. Las principales propiedades son: inmunoestimulante, antiinflamatoria, antiradicales libres, antimutágena y citostática, antiviral, desintoxicante y resolutiva del tracto digestivo, antialérgica, desintoxicante de toxinas ambientales, antiagregante plaquetaria (21-25).
YERBA MATE: es una planta originaria de Brasil. Fortalece el sistema inmunitario y es considerada por muchos como un buen antibiótico. Es un tónico excelente para el organismo. Dentro de los usos tradicionales destacan su uso para el tratamiento de catarros, fiebre, artritis y alergias (26,27).
ZARZAPARRILLA: Posee acciones diuréticas, sudoríficas y depurativas (28). Además de estar indicada para problemas relacionados con el aparato excretor urinario, lo está también específicamente para problemas cutáneos como el acné, eczemas, urticarias y dermatosis por su contenido de saponinas esteroidales (zarzasapogenina y esmilagenina) (29). Se recomienda a menudo en combinación con la bardana para estas afecciones de la piel, especialmente la psoriasis con irritación y descamación pesada (30). También es un buen antiinflamatorio, antipruriginoso y un laxante suave. En los casos de nefritis aguda no administrar esta planta debido a las posibles irritaciones en el riñón.
ORÉGANO: esta planta ha sido objeto de numerosos estudios que confirman su actividad antibacteriana, antiparasitaria, antifúngica e inmunoestimulante, entre otras funciones. Como compuestos mayoritarios destacan el carvacrol y el timol los cuales son responsables de la potente actividad bacteriana que hacen de esta planta un remedio eficaz en la prevención y en el tratamiento de infecciones respiratorias, infecciones por parásitos, candidiasis, picaduras de insectos, pie de atleta y otras infecciones provocadas por microorganismos sensibles a carvacrol como ciertas patologías gastrointestinales (31-33).
GINSENG SIBERIANO: posee propiedades antioxidantes y de fortalecimiento inmunológico. Es especialmente recomendable en casos de estrés excesivo (el efecto antiestrés surge gracias al fortalecimiento de la función de la glándula adrenal) al igual que en estados de convalecencia (34,35).
60 cápsulas
Ingredientes:
Ingredientes: raíz de Echinacea angustifolia, raíz de Echinacea purpurea, corteza de Pau d’Arco (Tabebuia avellanedae/Tabebuia heptaphylla), extracto de semilla de uva (Vitis vinífera), raíz de regaliz (Glycyrrhiza glabra), extracto de raíz de astrágalo (Astragalus membranaceus), extracto de hoja y raíz de ginseng rojo (Panax ginseng), rizoma de jengibre (Zingiber officinalis), extracto de corteza de uña de gato (Uncaria tomentosa), hojas de yerba mate (Ilex paraguariensis), raíz de zarzaparrilla mejicana (Smilax aristolochiifolia), extracto de hojas de orégano (Origanum vulgare), extracto de raíz de ginseng siberiano (Eleutherococcus senticosus), antiaglomerante (estearato de magnesio vegetal), cápsula vegetal (agente de recubrimiento: hidroxipropilmetilcelulosa; humectante: agua purificada).
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Información nutricional: |
4 |
cápsulas |
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Echinacea angustifolia* |
164 |
mg |
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Echinacea purpurea* |
164 |
mg |
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Pau d’Arco / Lapacho (Tabebuia avellanedae/Tabebuia heptaphylla) |
164 |
mg |
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Semilla de uva (Vitis vinífera) (80% proantocianidinas) |
164 |
mg |
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Regaliz (Glycyrrhiza glabra) |
164 |
mg |
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Astrágalo (Astragalus membranaceus) (3% astragalósidos) |
160 |
mg |
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Ginseng rojo (Panax ginseng) (20% ginsenósidos) |
160 |
mg |
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Jengibre (Zingiber officinalis) |
160 |
mg |
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Uña de gato (Uncaria tomentosa) (3% alcaloides) |
160 |
mg |
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Yerba mate (Ilex paraguariensis) |
160 |
mg |
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Zarzaparrilla mejicana (Smilax aristolochiaefolia) |
160 |
mg |
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Orégano (Origanum vulgare) (15:1 extracto de hoja) |
120 |
mg |
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Ginseng siberiano (Eleutherococcus senticosus) (0,8% eleuterósidos) |
88 |
mg |
*De cultivo orgánico


