La vitamina C en forma de ascorbato cálcico: permite una mayor biodisponibilidad de ambos compuestos, el ascorbato y el calcio. Se ha demostrado que la suplementación con ascorbato cálcico permite una mayor concentración de vitamina C en el interior de los leucocitos y resulta más efectiva que la vitamina C sola.
VITAMINA C: es una vitamina que no es producida por el cuerpo, por lo que debe ser obtenida todos los días, ya sea por raciones adecuadas de frutas y verduras o suplementos.
Juega un importante papel en la salud humana ya que forma parte del sistema de defensa antioxidante por lo que contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo ayudando a reducir los efectos negativos que este proceso juega en el desarrollo de ciertas patologías crónicas asociadas a la enfermedad cardiovascular o a los desórdenes neurológicos, a la patología osteoarticular, la diabetes o el cáncer. En concreto, sobre la salud cardiovascular impide la oxidación del colesterol LDL y evita el daño oxidativo en las paredes de los vasos sanguíneos. Sus beneficios se extienden a la reducción de la presión arterial, disminución del riesgo de coagulación y refuerzo del endotelio vascular y capilar. Junto a otros antioxidantes presenta un destacado papel en la salud ocular al retrasar la progresión de la degeneración macular asociada a la edad y la pérdida de visión (1-4).
Apoya al sistema inmunitario incrementando las células de defensa y se ha mostrado eficaz en la reducción de la sintomatología y duración del resfriado común. Sobre el tejido conectivo también presenta un efecto positivo al intervenir en la formación de colágeno, fibras estructurales que resultan esenciales para el adecuado funcionamiento de los huesos, dientes, cartílagos, encías, piel o los vasos sanguíneos. La vitamina C también está implicada en la síntesis de neurotransmisores y hormonas peptídicas para un correcto funcionamiento del sistema nervioso y de las funciones psicológicas (3-6).
La vitamina C contribuye al funcionamiento normal de producción de energía celular por lo que reduce el cansancio y la fatiga y mejora la absorción de hierro procedente de fuentes vegetales por lo que resulta especialmente importante para los vegetarianos y veganos. También se asocia a un mejor rendimiento deportivo ya que la vitamina C es un cofactor de la carnitina e incrementa la capacidad cardíaca. Favorece una adecuada respuesta inmunitaria durante y después de la práctica de ejercicio físico intenso (4,6,7).
También es clave para la síntesis del colágeno. Sobre el tejido conectivo presenta un efecto positivo al intervenir en la formación de colágeno, esencial para el adecuado funcionamiento de huesos, dientes, cartílagos, encías, piel o los vasos sanguíneos (8).
La vitamina C tiene el potencial de acelerar la curación ósea después de una fractura y acelerar la recuperación de daños musculoesqueléticos, al aumentar la síntesis de colágeno tipo I y reducir los parámetros de estrés oxidativo (9,10).
La piel, en condiciones normales, contiene altas concentraciones de vitamina C, que apoya funciones importantes estimulando la síntesis de colágeno y ayudando en la protección antioxidante contra el daño inducido por los rayos UV (11,12).
150 gramos
Ingredientes:
Ingredientes: L-ascorbato cálcico (vitamina C) 100% puro.
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Información nutricional: |
1/4 cuch. de té |
(1,1 g) |
VRN* |
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Vitamina C (de L-ascorbato cálcico) |
894 |
mg |
1.118% |
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Calcio (de L-ascorbato cálcico) |
109 |
mg |
14% |
*VRN: valor de referencia de nutrientes en %.
Dosis diaria recomendada: agregar ¼ de una cucharilla de té (1 g) a un vaso de agua o zumo, una o dos veces al día. Si está tomando otros medicamentos, tome este producto unas horas antes o después.






